Mensaje del II Congreso Mundial de la Divina Misericordia



Queridos Participantes del II Congreso Mundial de la Divina Misericordia,
Queridos Adoradores de la Divina Misericordia,


Confrontados con muchos problemas y crisis, de una manera especial con una posibilidad oscura y amenazante de la perdida de la fe por parte de los jovenes, nos hemos reunido en el Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, para contemplar al rostro de Jesús Misericordioso y buscar razones de esperanza. Una vez más resuenan en nuestros oidos las palabras que Jesús dirigió a Sor Faustina: ¨la humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia¨ (Diario 300). El Santo Padre Juan Pablo II al leer el mensaje de Jesús Misericordioso dedicó el mundo a la Divina Misericordia subrayando que la chispa de la Misericordia Divina salió de aquí y que de aquí ella debe abrazar al mundo entero. ´Que este mensaje de la misericordia se difunda de aquí - dijo Juan Pablo II – a toda nuestra querida patria y al mundo entero. Que se cumpla la promesa del Señor Jesús, que ´de aquí saldrá una chispa que preparará el mundo para Mi última venida´ (Diario 1732). Hay que encender y propagar esta chispa; hay que transmitir el fuego de la Misericordia (Juan Pablo II, Homilía en Łagiewniki, 17.08.2002).

Al ver la muchedumbre de los pelegrinos que visitan el Santuario de la Divina Misericordia en Łagiewniki hemos tomado conciencia de estar en un lugar especial. Dios mismo eligió este lugar para revelar al mundo, por medio de la vida y testimonio de Santa Faustina, el misterio de su amor misericordioso. Jesús dijo a su secretaria ´proclama que la misericordia es el atributo más grande de Dios. Todas las obras de Mis manos están coronadas por la misericordia´ (Diario 301). Por eso, el Santuario de la Misericordia Divina en Łagiewniki es, sobre todo, un lugar de súplica por la misericordia ´para nosotros y para el mundo entero´. Aquí podemos sentir una alta densidad de los problemas y sufrimientos personales y tambien de las familias. Desde hace ya muchos años aquí en Łagiewniki pedimos constantemente a la Divina Misericordia para los hombres y mujeres de hoy.

Al contemplar  la faz de Jesús Misericordioso en el Santurio de Cracovia Łagiewniki somos concientes de que este lugar es tambien un símbolo de una gran batalla por las almas humanas. Sor Faustina escuchó un día la invitación dirigida a ella por Jesús ´ayudame, hija mía, a salvar las almas´ (Diario 1032). Ella misma respondió a esta vocación: ´heme aquí Señor que voy a responder a Tu llamada, voy a conquistar las almas sostenida por Tu gracia´ (Diario 1488). La misión fundamental del Santuario en Łagiewniki es la lucha por las almas, por su conversión, salvación y santidad. Juan Pablo II explica que ´La conversión a Dios es siempre fruto del « reencuentro » de este Padre, rico en misericordia´ (Dives in misericordia, 13). Aquí, en Łagiewniki, acontece el verdadero encuentro con el amor de Dios. De este encuentro depende el destino del hombre.

El Santuario en Łagiewniki es una verdadera escuela de esperanza. En este mundo de un progreso espectacular de las ciencias y la tecnica, en el mundo quebrantado por las enormes crisis, nuestra esperanza parece estar puesta bajo un proceso de verificación. El progreso de las ciencias, muy a menudo es percibido no solamente como una oportunidad para el hombre, sino tambien como una grave amenaza. Mucha gente - dentro de ellos especialmente los jovenes – estan perdiendo el sentido de su propia existencia. El papa Benedicto XVI responde a este pesimismo con las siguientes palabras: ´ No es la ciencia la que redime al hombre. El hombre es redimido por el amor. Eso es válido incluso en el ámbito puramente intramundano. Cuando uno experimenta un gran amor en su vida, se trata de un momento de « redención » que da un nuevo sentido a su existencia. Pero muy pronto se da cuenta también de que el amor que se le ha dado, por sí solo, no soluciona el problema de su vida. Es un amor frágil. Puede ser destruido por la muerte. El ser humano necesita un amor incondicionado. Necesita esa certeza que le hace decir: « Ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro » (Rm 8, 38-39). Si existe este amor absoluto con su certeza absoluta, entonces –sólo entonces– el hombre es « redimido »´ (Spe salvi, n. 26).

Hoy queremos confirmar nuestra fidelidad al mensaje de la Divina misericordia transmitido al mundo por medio de Santa Faustina, explicado por el Santo Padre Juan Pablo II y reconfirmado por Benedicto XVI. Aquí en Cracovia – Łagiewniki, en el lugar del que salió la chispa de la misericordia y de que el fuego de la Divina Misericordia llega al mundo entero, queremos servir a todos los que adoran la misericordia de Dios. Invitamos a todos a esta fuente de la que brota el agua viva que limpia y da esperanza. Invitamos a Cracovia – Łagiewniki siempre, y en modo particular dentro de tres años, cuando se celebrará aquí el Encuentro Mundial de los Apostoles de la Divina Misericrodia. Queremos meditar juntos el misterio de la Misericordia Divina y transmitirla con alegría al mundo contemporáneo que tiene sed de Dios.

En un corto plazo, ayudados por la Universidad Pontificia Juan Pablo II en Cracovia, vamos a establecer una Academia Internacional de la Misericordia Divina. Su tarea principal será el estudio de la doctrina y la piedad de la Misericordia Divina.


Stanisław Kard. Dziwisz
Arzobispo de Cracovia
Kraków-Łagiewniki, 5.10.2011



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